• Alba Camacho Sáez

Una buena relación con nuestros hijos disminuirá su respuesta al estrés durante toda la vida

Actualizado: 21 de ago de 2019



A pesar de que a lo largo de los años numerosos autores han estudiado el proceso de vinculación, la teoría vigente del apego continúa siendo hoy en día  la de John Bowlby. Esta teoría surge en los años cincuenta cuando la ONU solicita a Bowlby realizar un informe sobre las consecuencias en los niños de no recibir afecto desde edades muy tempranas. Además, este autor centró su atención en cómo las dificultades de apego se pueden transmitir de una generación a otra. 


Por otro lado, Mary Ainsworth, una psicóloga estadounidense, partiendo de la teoría de Bowlby, definió tres tipos de apego. La descripción de estos tipos se basó en la respuesta de los niños a una técnica que ella misma diseñó, la de la Situación Extraña, en la que el niño era sometido a una serie de separaciones y reencuentros con su figura de apego. Algunos niños se dirigían con rapidez a la madre cuando volvía y se sentían a gusto con ella (apego seguro); otros no mostraron malestar al quedarse solos, y evitaron o ignoraron a la madre en el reencuentro (apego evitativo). Finalmente, algunos niños no se alejaron de la madre, protestaron enérgicamente por la separación, y no llegaron a calmarse en el reencuentro (apego ambivalente-resistente). Años después otro autor Main, introdujo una cuarta categoría de apego, desorganizado-desorientado. Estos niños mostraban una serie de conductas extrañas, desorientadas y abiertamente contradictorias en presencia de los padres. El cuidador para estos niños se había convertido tanto en fuente de consuelo como en fuente de alarma. 


Basándonos en esto, una manera fácil y actual que tenemos los psicólogos infantiles de evaluar el apego que una madre o padre tiene con su hijo, es observar qué conductas adopta el niño cuando los padres traen o vienen a recoger al niño a la consulta. Este apego establecido en la infancia influye en cómo se establecerán las relaciones afectivas adultas, por ejemplo con la pareja, con amigos y hasta con los  propios hijos. 


Cuando nacemos, ninguno de nosotros es capaz de autorregularse emocionalmente, es a partir del apego, la relación más temprana establecida con el cuidador más próximo, cómo aprendemos a hacerlo. Bajo la perspectiva clínica, la importancia del apego recae en la función de la figura de apego como facilitadora de la regulación emocional en el niño que será incapaz de hacerlo por sí mismo hasta los 2-3 años de vida. Los niños con apego seguro saben que pueden contar con su madre, padre o cuidadores principales cuando algo les estresa sintiéndose más seguros y protegidos que aquellos  niños a los que ninguna persona de su entorno les transmite calma y seguridad.




El recién nacido ante acontecimientos altamente estresantes responde a ellos liberando cortisol. Esta respuesta puede verse modificada y disminuir a partir de los cuidados que el bebé reciba en los primeros años de vida por su figura de apego. Los padres que se mantienen tranquilos transmitirán esa calma a sus hijos y poco a poco harán que sus respuestas sean menos intensas al estrés. Por lo tanto cuando los bebés o niños reciben cuidados sensibles a sus necesidades, las respuestas al estrés son atenuadas.


Algunos estudios han demostrado que un infante con apego seguro posee más estrategias conductuales apropiadas para reducir el estrés. Estos niños, presentan mayores facilidades  para comunicarse con el cuidador y por lo tanto presentan también una disminución en los niveles de cortisol ante una situación estresante. Por otro lado, los niños con apego inseguro o desorganizado, presentan mayores dificultades ante estas situaciones, por un lado deben hacer frente a las respuestas fisiológicas ante el estrés y por otro lado las estrategias conductuales que disponen para lograr consuelo en la relación con el cuidador, son inadecuadas ya que han aprendido de sus padres, figuras de referencia, a gritar, llorar, desbordarse,... siendo muy difícil que puedan autocontrolarse emocionalmente en el presente pero también en el futuro como adultos. #centrealba #psicologiaperinatal #psicólogainfantilsantfeliudellobregat #psicologaperinatalsantfeliudellobregat



 

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